Hola,
En esta semana terminé de leer este libro, Bésame mucho, del Pediatra Carlos González. Me encantó este hombre desde el primer libro que leí de él durante el embarazo: Un regalo para toda la vida, sobre la lactancia materna. Me sirvió de mucho para empezar, seguir con ello y no desistir.
El libro es muy interesante, sobre todo si estás por la labor de hacerlo bien con tu hijo o hijos, mi preocupación por la crianza de mi hijo crece por días, quiero darle lo mejor, pero no material, si no lo mejor de mí, mucho cariño, amor, respeto, dedicación, juego, aprendizaje, alegría y mucha felicidad.
Escribo lo más relevante a mi parecer, si a alguien le sirve de algo o aprende algo de este post, quedaré más que satisfecha:
- No hay bebés malos ni buenos, ni niños. Ellos son sinceros y transparentes desde que nacen. Tenemos que ir guiándoles por el buen camino para que sufran lo menos posible y que sean felices.
- No hacer caso a las típicas frases de la gente: "lo estás malcriando", "se va a acostumbrar a los brazos", "déjalo que llore, que se le abran los pulmones"...Vamos a ver...yo soy la madre de mi hijo y yo mejor que nadie lo conoce y sé lo que necesita y si quiero estar media hora con él en brazos lo estoy o si al instante de llorar lo cojo, lo haré porque así lo creo y es lo mejor para mi bebé.
- Quitémonos de falsas creencias sobre el lugar del niño para dormir y cómo debe dormir, el bebé debe estar con sus padres, y para dormir lo más adecuado es que duerma con ellos, haciendo colecho o en su cunita pero en la misma habitación, no en distinta como hacen los estadounidenses y como vemos en la mayoría de las películas.
- El castigo y el azote no es la solución para la educación de nuestros hijos. El diálogo y el ejemplo de los padres es lo que debemos darles.
- Lo natural desde hace miles de años es que los bebés vayan en brazos de la madre todo el día y dormían con ella, no es de sorprender que hoy día nuestros hijos quieran lo mismo, ¿dónde mejor van a estar? Sé que la vida que llevamos no es la misma que la de hace años pero intentemos dar a nuestros hijos los máximos momentos de apego, caricias, contacto, besos y palabras.
- Carlos González dice textualmente:
" 1- Debemos hacer a nuestros hijos todo el caso que nos sea posible. Nunca será demasiado. No se puede provocar ningún trauma psicológico por sonreírle demasiado a un niño, o por decirle demasiado "cuchi,cuchi".
2- Cuando nuestro hijo llora o "se porta mal" reclamando nuestra atención, no debemos pensar que lo hace por maldad o por capricho, sino por necesidad y por amor.
3- Una sonrisa de vez en cuando, una caricia ocasional, una palabra aunque sea desde lejos, pueden ayudarle a tranquilizarse en los momentos en que no podemos prestarle nuestra plena atención. Siempre será mejor que seguir el tan manoseado consejo de "no permitas que te tome el pelo, déjalo que llore hasta que se canse". "
- Nuestro hijo es buena persona y desinteresado. Sabe perdonar. Es sincero. Sociable y comprensivo.
- Lo normal en los bebés es que les cueste dormir y se despierten varias veces en la noche.
- El quitar el pañal será un proceso el cual el niño empezará no le obliguemos nosotros. Al igual que hacerse pis en la cama, poco a poco aprenderá a aguantarse toda la noche.
Y para terminar cito las últimas palabras del libro que son preciosas y fascinantes:
" Éramos hijos y ahora somos padres. Han pasado tantos años, pero tan poco tiempo, que a veces nos sorprendemos con los papeles cambiados. De pronto vemos nuestra propia infancia y a nuestros propios padres con una nueva luz. Miramos a nuestros hijos y nos preguntamos qué día, qué frase, qué aventura quedarán grabadas en su memoria para siempre, qué dolores quedarán clavados en su alma y qué alegrías guardará como un tesoro.
Los días más felices de su hijo están por venir. Dependen de usted."
Y así termina el libro, es un aprendizaje totalmente productivo y práctico. Os lo recomiendo, si queréis saber más, leeroslo.
Hasta pronto!!!! y a cuidar con mucho amor a nuestros hijos!!!!

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