Hola, a todas,
No sé cuándo publicaré este post, pues es bastante largo de contar. Mi post-parto fue, largo, duro, doloroso, triste y agotador. Después de siete meses, me decido a escribir y publicar mi puerperio.
Al hacerme todo lo que me hicieron, episiotomía de tercer grado y ponerse encima mía empujando a mi bebé para que saliera pues lógicamente no estuve lista para irme a casa a las 24/48 horas como todo el mundo. Estuve cuatro días larguísimos ingresada.
No podía moverme de la cama, el ponerme de lado que a lo mejor para algunas era facilísimo, para mí era un horror, y no digamos sentada en la cama, me salieron costras ensangrentadas en los codos de arrastrarme con los brazos para incorporarme. No tenía fuerza ni tono muscular en el suelo pélvico, sólo sentía dolor y como si todas mis entrañas fueran a salir por ahí. Todo lo que hiciera por mínimo que fuera, iba directamente a esos músculos, reir no podía, moverme menos, estar de pie imposible...Muy mal, fue horrible, débil, dolorida, rota, así me sentí desde el día 1 que nació mi hijo hasta el mes y poco.
Compartí habitación con una chica a la que le habían hecho cesárea, pues las dos estábamos igual, sin poder movernos de la cama, y duramos lo mismo en el hospital, ella con dolor abdominal y yo vaginal, jolín!.
Y a esto súmale el dolor de ovarios y útero más el de pecho y pezones por darle lactancia materna a mi hijo, los pezones me los destrozó porque no encontré la posición idónea para él y cada vez que le daba pecho, mi útero volvía a su sitio, pero ese dolor fue lo de menos, tengo reglas muy dolorosas y estoy acostumbrada, fue el dolor de pezones lo que a mí me partió, tuve unas grietas enormes hasta hace bien poco.
La matrona que había en planta, fue muy amable y buena pero no me encontró la posición del niño y yo primeriza pues imaginaos, yo hacía todo lo que me decía pero no sabía que había más posiciones aún habiéndome leído Un Regalo para Toda la Vida, de Carlos González, me ponía el niño como me decía esta mujer y posiciones cómodas para mí pero mi niño no se enganchaba, pasaba horas enteras con el niño intentando que se enganchase, hasta que al final en más de una ocasión tuve que darle bibe o jeringa llena de leche de fórmula. Cuando el niño dormía me ponía el sacaleches eléctrico, más dolor para mis pechos... Bueno, qué deciros, un desastre y para rematar una auxiliar por preguntarle una duda sobre lactancia me cogió los pezones y me los apretó hasta que salieron gotas de leche, morí de dolor, sí como leéis, me cogió los pezones con sus dedos, a saber si estaban lavadas o no esas manos. Pues ya para qué más, eso hizo que mis pezones, más las grietas que ya llevaba, no se recuperasen hasta pasar un mes y medio.
Los cuatro días que pasé allí fueron así, sin poder levantarme de la cama, sólo lo hacía en casos obligatorios para ir al aseo, dos o tres al día nada más, e intentar dar el pecho al niño, se enganchó por fin al tercer día, que lo noté al instante, me hizo daño, estuvo un buen rato en el pecho y al soltar llevaba cositas blancas en la boca, pero claro, sólo pudo engancharse del pecho derecho, el izquierdo fue imposible y estuve una semana entera para que también tomara del izquierdo, casi me explota ese pecho.
Cuando me fui a casa sólo pensaba en el bienestar de mi hijo, así que sin poder, me puse manos a la obra e intenté mantener medio limpia la casa, y ordenada, no quería polvo ni suciedad para él. Medio dejé la casa decente, ya os digo, sin poder porque moverme era un dolor enorme, pero lo hice. Mi marido hizo lo que pudo pero quien llevaba y lleva las riendas de la casa soy yo. Eso sí, con esta experiencia, os digo que para mi segundo embarazo, cuando tenga mi bebé, estaré 15 días sólo dedicadas a mí y al bebé, no voy a hacer nada, que me ayuden a mí que bastante mal se pasa los primeros días, todo esto me pasa por ser primeriza pero no pasará más.
A los días de estar en casa me compró mi marido un flotador, era imposible sentarme normal, era horroroso, la episiotomía es lo peor que le pueden hacer a una mujer. Esta herida se me curó al mes y medio, utilicé un gel buenísimo que me recomendó mi gine, Epixelle, con caléndula, muy natural, me ayudó bastante, me refrescaba mucho y sentía total higiene pero entre la cuarentena, las compresas, la humedad, necesité un mes y medio para sentir comodidad.
Y el suelo pélvico iba acompañado, flojísimo el primer mes post parto, estornudar, reir, hacer algún esfuerzo...cualquier cosa notaba como que no tenía base en mi zona íntima, tenía incluso alguna pérdida de orina de vez en cuando y los gases salían igual sin control. Menos mal que el tiempo hizo que todo volviera a su sitio.
Con esto no quiero poner este post como si fuera una queja, sólo informo como pasé el post parto, y cuento mi situación después de dar a luz, por si sirve de algo a alguien. El post parto y la crianza de un hijo no es tan bonito como parece, se sufre mucho y más cuando no tienes experiencia. Se junta todo, el dolor físico por las heridas, la lactancia mal iniciada y el cansancio.
Dormir? no supe que era dormir hasta que mi hijo cumplió los cinco meses más o menos. Los primeros 15 días del niño fueron bien pero claro cada dos horas se despertaba para comer, para mí eso fue durísimo, yo soy muy dormilona y despertarme cada dos horas fue...muy difícil, después de eso estuvimos con el cólico del lactante hasta los cuatro meses más o menos, después le vino una crisis de sueño, es decir, quería dormir pero no podía o necesitaba ayuda para ello hasta que a los cinco meses empezó a cambiar y ahora duerme genial por la noche, duerme profundamente y cada dos-tres horas se despierta para comer, come durmiendo y así hasta las once-doce de la mañana, acostándonos sobre las once-doce de la noche, unas doce horas más o menos duerme.
El tema de dormir por la noche fue muy complicado, pero esto lo explicaré en otro post con el cólico del lactante y demás.
Y por último decir que, el primer mes de mi hijo fue muy duro para mí, que me invadió una sensación de tristeza y cansancio, no sé si tuve depresión post-parto o no. Lo que sé es que no tenía ganas de nada, de hacer nada, sólo cuidar a mi hijo, dedicarme a él, hacerlo bien, alimentarlo con lactancia materna exclusiva y que descansara correctamente. No quería salir, no quería arreglarme, no quería hacer ninguna actividad de ocio, sólo estar en casa, recuerdo que un día yo sola quise salir a cenar con mi marido y mi hijo, arreglarme, maquillarme y ponerme tacones, fue cuando exactamente mi bebé cumplió un mes. Os pondré la foto de ese día cuando la encuentre... Antes de eso no quería saber nada de tiempo libre. Ni de cuidarme.
Bueno, más o menos resumidamente os he escrito mi experiencia despuès del parto. Seguro me dejo miles de cosas sin poner, en el post del cólico del lactante os detallaré más.
A parte de todo lo mal que lo pasé, no dejé ni un segundo de amar a mi hijo, es más, cada día lo quiero más, me las hizo pasar canutas, jajaja, pero aún así sacas lo mejor de tí, tu paciencia más profunda de ti misma y descubres parte que desconocías, ser MADRE al 100% en estado puro, las 24 horas del día, sin excepción. La paciencia no ha sido mi mayor virtud nunca pero con mi hijo cada día me supero, ahora soy màs paciente que cuando no era mami.
Bueno, por hoy se acabó, espero escribir pronto porque dedicarme a mi blog me encanta!!!!
Preguntadme lo que queráis, encantada estaré de responderos a todo.
Un abrazo!!!!
Intenta que la vida que tienes sea la que realmente quieres. Se tú misma. Así conseguirás la felicidad.
sábado, 14 de noviembre de 2015
jueves, 1 de octubre de 2015
Mi niño no me come, de Carlos González.
Hola, a todas,
Hoy vuelvo al blog para daros mi opinión sobre este libro que terminé de leer ayer y escribiros lo más relevante a mi parecer.
Primero deciros que es otra revelación más, C.González es humilde y franco en su escritura y opinión y a mí me encanta, ya me he leído tres libros de él y la verdad es que son imprescindibles para una madre inquieta como yo. Gracias a él, tengo criterio propio para decidir qué, cómo y cuando debo o tengo que dar a mi hijo, hablando de lactancia, comida complementaria o a la hora de dormir.
En el libro te habla de la importancia de la lactancia materna, al igual que en "Un regalo para toda la vida", diferencias entre las ganancias de peso de niños tomando lactancia materna y artificial, consecuencias y ventajas de tomar una u otra, esto me dejó perpleja:
- La lactancia artificial produce un ritmo de crecimiento que no coincide con los de pecho.
- Estudios demuestran que los niños que han mamado menos de seis meses sufren más sobrepeso y obesidad a los cuatro y seis años.
- Muchos pediatras españoles aún utilizan una tabla de crecimiento y peso antigua, no la actualizada de la OMS del 2006 que ya muchos países usan.
- No todos los niños crecen al mismo ritmo.
- Nuestro bebé y niño cuando crezca sabe lo que necesita. En la lactancia materna cambia la composición de la leche según hora de día y cuando es mayor, comerá de sólido lo que necesite y le pida su organismo.
- Cuanto más alarguemos la lactancia materna estaremos evitando alergias futuras en nuestro bebé como la celiaquía.
- No pasa nada si a nuestro bebé no le apetece comer papillas o sólidos a partir del sexto mes, este dato es orientativo, si empieza a comer comida complementaria a los ocho meses, pues está bien también. No obliguemos a nuestros hijos a comer y con la LM (lactancia materna) siempre estarán alimentados.
- Tampoco ocurriría nada si nuestro hijo se alimentara de LM exclusiva el primer año. Seguro sabríamos que estaría bien nutrido.
- El pecho a demanda, olvidad los horarios e imponer horas el niños como muchos pediatras (anticuados) están empeñados en imponernos, nuestro hijo que tome teta cuando le apetezca y punto.
El método Baby Led Weaning es el mejor después del pecho, se ha visto que los niños con LM comen mejor con este método ya que ven a la madre comer y quieren lo que ella come, además así aprenden a comer más adecuadamente y evitar el ahogo por trozos, que si se acostumbran a comer papillas.
Históricamente, en pediatría, a principios del s.XX se introducía la papilla a los 12 meses, sólo se recomendaba pecho, hoy en día se está volviendo a esto, a los 14 meses, se introducía el huevo, a los 19 meses legumbres y galletas y a los 21 meses se suprimía el pecho. A los tres años y medio la fruta, a los cuatro la verdura, cómo ha cambiado esto!!! Ahora queremos que nuestro pequeño coma fruta a los seis meses y a veces antes! es una barbaridad! Por eso, en aquellos años los niños sí comían, ya estaban preparados, sus estomaguitos ya podían aceptar tales alimentos, y a esa edad tenían ganas de comer sólido. A un bebé de seis meses es imposible, sólo quiere su leche, que es lo más normal del mundo.
A mitad de los años 40 se adelanta la papilla a los diez meses. Pero estos cambios de rutinas de papillas e introducción de alimentos fue por el hecho de introducir el biberón de leche artificial, en 1906 ya algunos niños empezaron a tomarlo y las consecuencias fueron desastrosas, mucha proteína lleva la leche de vaca y los niños eran incapaces de metabolizarla, de ahí a los horarios de las tomas, he aquí la cuestión de que hoy día muchas personas, incluidas madres, abuelas, vecinas, pediatras y enfermeras aún sigan la filosofía de las horas y las tomas. Los expertos de aquellos años tomaron la norma de horarios para bibe también para el pecho, aquí está el error.
En los años 30 los bebés tomaban leche artificial reducida de proteínas pero también se redujeron las vitaminas por eso necesitaban otros alimentos, como la fruta, la verdura y el hígado, para evitar el escorbuto, por desgracias, los pediatras tomaron estas referencias también con los de pecho, que no necesitaban nada de esto, porque iban bien nutridos.
En los años 70 se mejoró la leche artificial para que los niños no sufrieran escorbuto, raquitismo o anemia. Y se apreció los posibles peligros de introducir papillas precozmente, por eso se recomendaba a partir de los 3-4 meses.
Por lo tanto, esto es un proceso lento pero que creo mejorará y volveremos a las costumbres de antes ya que es lo mejor para la salud de nuestros hijos.
En conclusión, este libro te abre los ojos, ves que tú tienes el alimento más rico y adecuado para tu bebé y que él lo tomará hasta que quiera, que no hay otra cosa mejor y nada lo puede sustituir, ni la mejor leche de farmacia. Y que la introducción de sólidos se hará cuando tu hijo esté listo, más tarde, más temprano, RESPETANDO SIEMPRE LO QUE ÉL QUIERA Y SU RITMO DE MADURACIÓN.
Espero os haya gustado mi forma de ver este fantástico libro. Que por supuesto recomiendo.
Un abrazo.
Hoy vuelvo al blog para daros mi opinión sobre este libro que terminé de leer ayer y escribiros lo más relevante a mi parecer.
Primero deciros que es otra revelación más, C.González es humilde y franco en su escritura y opinión y a mí me encanta, ya me he leído tres libros de él y la verdad es que son imprescindibles para una madre inquieta como yo. Gracias a él, tengo criterio propio para decidir qué, cómo y cuando debo o tengo que dar a mi hijo, hablando de lactancia, comida complementaria o a la hora de dormir.
En el libro te habla de la importancia de la lactancia materna, al igual que en "Un regalo para toda la vida", diferencias entre las ganancias de peso de niños tomando lactancia materna y artificial, consecuencias y ventajas de tomar una u otra, esto me dejó perpleja:
- La lactancia artificial produce un ritmo de crecimiento que no coincide con los de pecho.
- Estudios demuestran que los niños que han mamado menos de seis meses sufren más sobrepeso y obesidad a los cuatro y seis años.
- Muchos pediatras españoles aún utilizan una tabla de crecimiento y peso antigua, no la actualizada de la OMS del 2006 que ya muchos países usan.
- No todos los niños crecen al mismo ritmo.
- Nuestro bebé y niño cuando crezca sabe lo que necesita. En la lactancia materna cambia la composición de la leche según hora de día y cuando es mayor, comerá de sólido lo que necesite y le pida su organismo.
- Cuanto más alarguemos la lactancia materna estaremos evitando alergias futuras en nuestro bebé como la celiaquía.
- No pasa nada si a nuestro bebé no le apetece comer papillas o sólidos a partir del sexto mes, este dato es orientativo, si empieza a comer comida complementaria a los ocho meses, pues está bien también. No obliguemos a nuestros hijos a comer y con la LM (lactancia materna) siempre estarán alimentados.
- Tampoco ocurriría nada si nuestro hijo se alimentara de LM exclusiva el primer año. Seguro sabríamos que estaría bien nutrido.
- El pecho a demanda, olvidad los horarios e imponer horas el niños como muchos pediatras (anticuados) están empeñados en imponernos, nuestro hijo que tome teta cuando le apetezca y punto.
El método Baby Led Weaning es el mejor después del pecho, se ha visto que los niños con LM comen mejor con este método ya que ven a la madre comer y quieren lo que ella come, además así aprenden a comer más adecuadamente y evitar el ahogo por trozos, que si se acostumbran a comer papillas.
Históricamente, en pediatría, a principios del s.XX se introducía la papilla a los 12 meses, sólo se recomendaba pecho, hoy en día se está volviendo a esto, a los 14 meses, se introducía el huevo, a los 19 meses legumbres y galletas y a los 21 meses se suprimía el pecho. A los tres años y medio la fruta, a los cuatro la verdura, cómo ha cambiado esto!!! Ahora queremos que nuestro pequeño coma fruta a los seis meses y a veces antes! es una barbaridad! Por eso, en aquellos años los niños sí comían, ya estaban preparados, sus estomaguitos ya podían aceptar tales alimentos, y a esa edad tenían ganas de comer sólido. A un bebé de seis meses es imposible, sólo quiere su leche, que es lo más normal del mundo.
A mitad de los años 40 se adelanta la papilla a los diez meses. Pero estos cambios de rutinas de papillas e introducción de alimentos fue por el hecho de introducir el biberón de leche artificial, en 1906 ya algunos niños empezaron a tomarlo y las consecuencias fueron desastrosas, mucha proteína lleva la leche de vaca y los niños eran incapaces de metabolizarla, de ahí a los horarios de las tomas, he aquí la cuestión de que hoy día muchas personas, incluidas madres, abuelas, vecinas, pediatras y enfermeras aún sigan la filosofía de las horas y las tomas. Los expertos de aquellos años tomaron la norma de horarios para bibe también para el pecho, aquí está el error.
En los años 30 los bebés tomaban leche artificial reducida de proteínas pero también se redujeron las vitaminas por eso necesitaban otros alimentos, como la fruta, la verdura y el hígado, para evitar el escorbuto, por desgracias, los pediatras tomaron estas referencias también con los de pecho, que no necesitaban nada de esto, porque iban bien nutridos.
En los años 70 se mejoró la leche artificial para que los niños no sufrieran escorbuto, raquitismo o anemia. Y se apreció los posibles peligros de introducir papillas precozmente, por eso se recomendaba a partir de los 3-4 meses.
Por lo tanto, esto es un proceso lento pero que creo mejorará y volveremos a las costumbres de antes ya que es lo mejor para la salud de nuestros hijos.
En conclusión, este libro te abre los ojos, ves que tú tienes el alimento más rico y adecuado para tu bebé y que él lo tomará hasta que quiera, que no hay otra cosa mejor y nada lo puede sustituir, ni la mejor leche de farmacia. Y que la introducción de sólidos se hará cuando tu hijo esté listo, más tarde, más temprano, RESPETANDO SIEMPRE LO QUE ÉL QUIERA Y SU RITMO DE MADURACIÓN.
Espero os haya gustado mi forma de ver este fantástico libro. Que por supuesto recomiendo.
Un abrazo.
sábado, 22 de agosto de 2015
Bésame mucho, de Carlos González.
Hola,
En esta semana terminé de leer este libro, Bésame mucho, del Pediatra Carlos González. Me encantó este hombre desde el primer libro que leí de él durante el embarazo: Un regalo para toda la vida, sobre la lactancia materna. Me sirvió de mucho para empezar, seguir con ello y no desistir.
El libro es muy interesante, sobre todo si estás por la labor de hacerlo bien con tu hijo o hijos, mi preocupación por la crianza de mi hijo crece por días, quiero darle lo mejor, pero no material, si no lo mejor de mí, mucho cariño, amor, respeto, dedicación, juego, aprendizaje, alegría y mucha felicidad.
Escribo lo más relevante a mi parecer, si a alguien le sirve de algo o aprende algo de este post, quedaré más que satisfecha:
- No hay bebés malos ni buenos, ni niños. Ellos son sinceros y transparentes desde que nacen. Tenemos que ir guiándoles por el buen camino para que sufran lo menos posible y que sean felices.
- No hacer caso a las típicas frases de la gente: "lo estás malcriando", "se va a acostumbrar a los brazos", "déjalo que llore, que se le abran los pulmones"...Vamos a ver...yo soy la madre de mi hijo y yo mejor que nadie lo conoce y sé lo que necesita y si quiero estar media hora con él en brazos lo estoy o si al instante de llorar lo cojo, lo haré porque así lo creo y es lo mejor para mi bebé.
- Quitémonos de falsas creencias sobre el lugar del niño para dormir y cómo debe dormir, el bebé debe estar con sus padres, y para dormir lo más adecuado es que duerma con ellos, haciendo colecho o en su cunita pero en la misma habitación, no en distinta como hacen los estadounidenses y como vemos en la mayoría de las películas.
- El castigo y el azote no es la solución para la educación de nuestros hijos. El diálogo y el ejemplo de los padres es lo que debemos darles.
- Lo natural desde hace miles de años es que los bebés vayan en brazos de la madre todo el día y dormían con ella, no es de sorprender que hoy día nuestros hijos quieran lo mismo, ¿dónde mejor van a estar? Sé que la vida que llevamos no es la misma que la de hace años pero intentemos dar a nuestros hijos los máximos momentos de apego, caricias, contacto, besos y palabras.
- Carlos González dice textualmente:
" 1- Debemos hacer a nuestros hijos todo el caso que nos sea posible. Nunca será demasiado. No se puede provocar ningún trauma psicológico por sonreírle demasiado a un niño, o por decirle demasiado "cuchi,cuchi".
2- Cuando nuestro hijo llora o "se porta mal" reclamando nuestra atención, no debemos pensar que lo hace por maldad o por capricho, sino por necesidad y por amor.
3- Una sonrisa de vez en cuando, una caricia ocasional, una palabra aunque sea desde lejos, pueden ayudarle a tranquilizarse en los momentos en que no podemos prestarle nuestra plena atención. Siempre será mejor que seguir el tan manoseado consejo de "no permitas que te tome el pelo, déjalo que llore hasta que se canse". "
- Nuestro hijo es buena persona y desinteresado. Sabe perdonar. Es sincero. Sociable y comprensivo.
- Lo normal en los bebés es que les cueste dormir y se despierten varias veces en la noche.
- El quitar el pañal será un proceso el cual el niño empezará no le obliguemos nosotros. Al igual que hacerse pis en la cama, poco a poco aprenderá a aguantarse toda la noche.
Y para terminar cito las últimas palabras del libro que son preciosas y fascinantes:
" Éramos hijos y ahora somos padres. Han pasado tantos años, pero tan poco tiempo, que a veces nos sorprendemos con los papeles cambiados. De pronto vemos nuestra propia infancia y a nuestros propios padres con una nueva luz. Miramos a nuestros hijos y nos preguntamos qué día, qué frase, qué aventura quedarán grabadas en su memoria para siempre, qué dolores quedarán clavados en su alma y qué alegrías guardará como un tesoro.
Los días más felices de su hijo están por venir. Dependen de usted."
Y así termina el libro, es un aprendizaje totalmente productivo y práctico. Os lo recomiendo, si queréis saber más, leeroslo.
Hasta pronto!!!! y a cuidar con mucho amor a nuestros hijos!!!!
En esta semana terminé de leer este libro, Bésame mucho, del Pediatra Carlos González. Me encantó este hombre desde el primer libro que leí de él durante el embarazo: Un regalo para toda la vida, sobre la lactancia materna. Me sirvió de mucho para empezar, seguir con ello y no desistir.
El libro es muy interesante, sobre todo si estás por la labor de hacerlo bien con tu hijo o hijos, mi preocupación por la crianza de mi hijo crece por días, quiero darle lo mejor, pero no material, si no lo mejor de mí, mucho cariño, amor, respeto, dedicación, juego, aprendizaje, alegría y mucha felicidad.
Escribo lo más relevante a mi parecer, si a alguien le sirve de algo o aprende algo de este post, quedaré más que satisfecha:
- No hay bebés malos ni buenos, ni niños. Ellos son sinceros y transparentes desde que nacen. Tenemos que ir guiándoles por el buen camino para que sufran lo menos posible y que sean felices.
- No hacer caso a las típicas frases de la gente: "lo estás malcriando", "se va a acostumbrar a los brazos", "déjalo que llore, que se le abran los pulmones"...Vamos a ver...yo soy la madre de mi hijo y yo mejor que nadie lo conoce y sé lo que necesita y si quiero estar media hora con él en brazos lo estoy o si al instante de llorar lo cojo, lo haré porque así lo creo y es lo mejor para mi bebé.
- Quitémonos de falsas creencias sobre el lugar del niño para dormir y cómo debe dormir, el bebé debe estar con sus padres, y para dormir lo más adecuado es que duerma con ellos, haciendo colecho o en su cunita pero en la misma habitación, no en distinta como hacen los estadounidenses y como vemos en la mayoría de las películas.
- El castigo y el azote no es la solución para la educación de nuestros hijos. El diálogo y el ejemplo de los padres es lo que debemos darles.
- Lo natural desde hace miles de años es que los bebés vayan en brazos de la madre todo el día y dormían con ella, no es de sorprender que hoy día nuestros hijos quieran lo mismo, ¿dónde mejor van a estar? Sé que la vida que llevamos no es la misma que la de hace años pero intentemos dar a nuestros hijos los máximos momentos de apego, caricias, contacto, besos y palabras.
- Carlos González dice textualmente:
" 1- Debemos hacer a nuestros hijos todo el caso que nos sea posible. Nunca será demasiado. No se puede provocar ningún trauma psicológico por sonreírle demasiado a un niño, o por decirle demasiado "cuchi,cuchi".
2- Cuando nuestro hijo llora o "se porta mal" reclamando nuestra atención, no debemos pensar que lo hace por maldad o por capricho, sino por necesidad y por amor.
3- Una sonrisa de vez en cuando, una caricia ocasional, una palabra aunque sea desde lejos, pueden ayudarle a tranquilizarse en los momentos en que no podemos prestarle nuestra plena atención. Siempre será mejor que seguir el tan manoseado consejo de "no permitas que te tome el pelo, déjalo que llore hasta que se canse". "
- Nuestro hijo es buena persona y desinteresado. Sabe perdonar. Es sincero. Sociable y comprensivo.
- Lo normal en los bebés es que les cueste dormir y se despierten varias veces en la noche.
- El quitar el pañal será un proceso el cual el niño empezará no le obliguemos nosotros. Al igual que hacerse pis en la cama, poco a poco aprenderá a aguantarse toda la noche.
Y para terminar cito las últimas palabras del libro que son preciosas y fascinantes:
" Éramos hijos y ahora somos padres. Han pasado tantos años, pero tan poco tiempo, que a veces nos sorprendemos con los papeles cambiados. De pronto vemos nuestra propia infancia y a nuestros propios padres con una nueva luz. Miramos a nuestros hijos y nos preguntamos qué día, qué frase, qué aventura quedarán grabadas en su memoria para siempre, qué dolores quedarán clavados en su alma y qué alegrías guardará como un tesoro.
Los días más felices de su hijo están por venir. Dependen de usted."
Y así termina el libro, es un aprendizaje totalmente productivo y práctico. Os lo recomiendo, si queréis saber más, leeroslo.
Hasta pronto!!!! y a cuidar con mucho amor a nuestros hijos!!!!
domingo, 28 de junio de 2015
Mi experiencia en el parto
Hola, a todas:
Hace mucho que no escribo. Carlos nació el 13 de abril y parece mentira como pasa el tiempo.
Bueno, por dónde empezar...mi experiencia en el parto fue de todo menos bonita...hace dos meses y medio y aún cuando me acuerdo, que me acuerdo todos los días, se me llenan los ojos de lágrimas.
Todo empezó ese 13 de abril a las 5 de la mañana, con contracciones suaves pero regulares, y supe desde la primera que sentí que era el momento, me levanté de la cama y me fui al comedor a acostarme en el sofá con el reloj enfrente para controlar cada cuanto me venían, cada ocho-diez minutos las sentía y al pasar las horas, sobre las 8 de la mañana empezaron a apretar y el tiempo a acortar, cada seis minutos.
Desperté a mi marido, con calma tanto para él como para mí y le dije que teníamos que irnos, yo estaba en ese momento tranquila, porque no me dolían mucho e intentaba controlar la situación, hice el desayuno, aunque sólo pude tomarme un café con leche, me vestí tranquilamente pero cada vez que me venía una contracción tenía que parar y respirar muy hondo.
A las diez de la mañana salimos de mi casa con todo preparado en el coche, maleta, carpeta con mi papeleo de embarazada y Plan de Parto, mi balón por si me hiciera falta en el hospital...Llegamos sobre las diez y poco y esperé en Urgencias a que me llamaran, me llamaron al ratito y me llevaron a monitores para hacerme un tacto y monitorizarme.
La matrona que me asignaron fue maravillosa, Cristina, pero no sé su apellido, jovencita, rubita con mechas y coleta pequeña en mitad de la cabeza, con voz muy suave y dulce, me lo explicaba todo muy bien. Antes de ponerme en monitores me hicieron un tacto vaginal, estaba la ginecóloga de turno pero también estudiantes en prácticas, esta vez fue la gine de turno la que me lo hizo y sólo estaba de dos centímetros, me hizo bastante daño y no me dio ánimos para nada, salí de esa sala y me monitorizaron. Entonces fue Cristina, la matrona, la que me lo puso todo y me estuvo vigilando. Tenía contracciones cada cinco minutos, yo sabía que ese día iba a parir, me lo decía el cuerpo pero al rato, la ginecóloga me dijo que no estaba para ingresar y que esperase fuera, en la sala de espera, que ahí estaba mi marido.
Me fui desolada a sentarme con mi marido, le expliqué lo que me dijeron y nos pusimos a esperar, yo no podía con mi alma, las contracciones apretaban y me venían cada tres minutos, no era normal estar ahí sin atención médica, me ponía de pie y cuando me venían me ponía a gritar y a respirar muy hondo, me sentaba y al parar me quedaba dormida, me venía, decía mi expresión de ese día que fue: "AAAAAAAAAAH", se iba, me dormía...a la media hora, cuarenta minutos más o menos me volvieron a llamar para valorarme de nuevo, el segundo tacto me lo hizo un chico en prácticas, no me gustó al principio pero me lo hizo todo genial, el trato, me lo explicó todo muy bien, me preguntaba cómo estaba, me hizo el tacto con muchísimo cuidado y se lo dije que no me dolió nada, me lo hizo con sumo cuidado y hasta me comentó que si me hacía daño se lo dijese, un cielo, vamos. Me comentó que estaba de tres centímetros y que había sentido la cabecita de mi pequeño, que hoy iba a parir (sí, yo lo sabía ya), que estuviera tranquila, iban a ingresarme.
¡Bien! Salí aliviada por la noticia a la sala de espera a decírselo a mi marido y a esperar que me trajeran la silla de ruedas, iban a trasladarme a planta para dilatar, porque aún estaba de muy poco, que no lo entendí, ¿por qué a planta? con todas las habitaciones llenas de mujeres con sus bebés y acompañantes y visitas y yo ahí muriéndome del dolor! no lo entendí y nadie, ni mi marido ni mi familia, y sé, porque lo escuché, que sólo hubo un parto por la mañana y fue cesárea y seguro que tenían las salas de dilatación vacías, y son eso, no? salas de dilatación, pues aún no entiendo porque me mandaron a planta a dilatar.
Bueno, pues en la habitación que me tocó estuve dos horas más o menos, dilatando y expresando mi grado de contracción con el AAAAAAAH!, en la cama de al lado la chica que dio a luz por cesárea hacía unas horas, con sus familiares y amigos, imaginad el panorama, toda la visita por allí y yo gritando...si es que.... Al rato, la matrona que había en esa planta me puso en monitores, estuve con ella una media hora-tres cuartos de hora más o menos y me explicó con mala gana que no estaba respirando bien y que lo hiciese así y asao...Ya sabía de sobra cómo debía respirar y mi grito de guerra cual era, muchas clases de yoga y gimnasia para embarazadas llevaba ya, y lo que más hacíamos en esas clases era cómo respirar y quitarnos el miedo y la vergüenza a expresar nuestro grito. No me hizo mucha gracia su trato, y me dio la sensación de que mis AAAAHS! no le gustaban mucho, pero me dio igual, estaba dilatando, jolín!.
Me dijo que aún estaba de poco, 3 cm. y que me volviese a la habitación, desconsolada, volví y esperé con mis gritos y mis ganas de parir ya. Al tiempo, no recuerdo si fue a las 3 de la tarde, más o menos, me dijeron que me bajaban a la sala de dilatación, ¡menos mal!, y allí estuve atendida de nuevo por Cristina, esa matrona jovencita encantadora y que más quisieran muchas y muchos ser como ella, qué bien me trató, con que cariño y atención, fue estupenda, recordar a esa enfermera en mis peores ratos me hace sonreír y pienso que gracias a ella fueron un poquito mejor y no tan amargos. Mi marido estaba allí pero el pobre no podía hacer mucho, me animaba, me daba cariño pero a la hora de la contracción no valía ninguna compañía, solo tu fuerza y esperar que pasara lo antes posible.
Cristina me hizo varios tactos y a la tarde, a esos de las 4 me dijo que ya estaba de 4 centímetros, me preguntó si quería la epidural, desde todo mi embarazo no quería pero ya en ese momento, con las contracciones tan fuertes que me venían, que aún estaba poco dilatada, que ya llevaba doce horas dilatando, que no había dormido nada, no podía más, estaba exhausta, así que acepté y me pusieron la epidural.
Fue la mejor opción para todo el dolor que sentía y las piernas las podía mover, no me sentía dormida ni nada, de cintura para abajo notaba que estaba ahí, se me cambió la cara y todo. Fue muy bueno. Me pusieron oxitocina y a las 7 de la tarde estaba totalmente dilatada, para mi gran alivio, me alegré un montón.
En esas horas de dilatación esperando el momento, no me gustó nada que me hicieran tantos tactos vaginales, ya no recuerdo cuántos, pero Cristina me hizo unos, otra enfermera otros, las ginecólogas otros muchos, por Diós! hace falta tantos?. Mi marido le comentó a la matrona que habíamos entregado Plan de Parto pero nadie nos hizo caso, teníamos que haber insistido? puede ser, pero sería el cansancio, las ganas de que se acabara ya, la no experiencia, el ser primeriza, no sé pero en ese Plan ponía exactamente eso, los menos tactos vaginales, mi posición para parir, nada de estudiantes en prácticas...y nada de lo que puse se cumplió.
Me hicieron cientos de tactos, me puse la epidural, me quedé acostada boca arriba para parir, no paraban de entrar y salir sanitarios, estudiantes...un caos...
Llegó la hora de parir y al principio me puse de lado, que era una postura que me gustaba, pero mis pujes no daban fruto, las matronas no paraban de decirme que empujara, lo hacía pero no descendía mi bebé, claro con la epidural, las ganas de empujar no las sentí. Yo hacía lo que me decían las matronas.
Después me colocaron boca arriba e hicieron unos tocamientos en mi barriga, y supe que iban a empujar a mi bebé. Vino la ginecóloga con otra en prácticas o interina, no sé, era rusa o polaca, y ya la matrona pasó a segundo plano, que no entiendo por qué, ya no pintaba nada, y se supone que es la que tiene que estar en todo momento a la hora de parir, pues se quedó como simple enfermera observando,me dio mucha pena. La gine se sentó enfrente de mí, cogió las tijeras, y mi marido nada más verlo le dijo que no queríamos episiotomía, nos tranquilizaron diciendo que iba a ser pequeña la incisión y confiamos en ello, me pegó el tajo, cogió la ventosa y la otra gine empujó fuerte mi panza hacia abajo, me entristeció mucho ver esa situación, me sentí impotente, no supe que hacer, sólo quería que acabase todo ya y tener a mi crío en mis brazos. A los segundos vi como la ginecóloga polaca o rusa estaba con las manos dentro de mí y fue sacando a Carlitos, el pobre nació con apretones desde mi panza por un médico y con ventosa por abajo, no hizo su trabajito, que era descender por sí solo y con mi ayuda, esto es lo que más me entristece de ese día, cómo nació mi hijo, me culpo por no haber estado en mi lugar y decir claramente lo que quería, haber sido más protagonista de mi parto, no haber sido tan intervenida médicamente, me culpo por no haber tenido más fuerza para hablar y decir lo que quería y que me respetasen, me culpo por "haberme dejado hacer".
Me pusieron a mi hijo inmediatamente encima mio, piel con piel, algo bueno después de todo y allí estuvo hasta la subida a planta, no me lo quité ni un segundo. Le dí muchos besos y no le quité ojo, mientras, la gine me cosió, al final, me hizo episiotomía de tercer grado, ¡toma ya!, y se me desgarró el ano de tanto empujar, cosa normal imagino, pero no de tercer grado el tajo que me metió, esto me asustó mucho y no fue para menos, el post parto sólo yo sé lo que he pasado y cómo.
Pues nada, hasta aquí mi experiencia, nada grata como leéis, el post parto en otro momento os lo cuento.
Gracias por leerme. Os dejo foto de cuando llegué a mi habitación con mi niño.
Hace mucho que no escribo. Carlos nació el 13 de abril y parece mentira como pasa el tiempo.
Bueno, por dónde empezar...mi experiencia en el parto fue de todo menos bonita...hace dos meses y medio y aún cuando me acuerdo, que me acuerdo todos los días, se me llenan los ojos de lágrimas.
Todo empezó ese 13 de abril a las 5 de la mañana, con contracciones suaves pero regulares, y supe desde la primera que sentí que era el momento, me levanté de la cama y me fui al comedor a acostarme en el sofá con el reloj enfrente para controlar cada cuanto me venían, cada ocho-diez minutos las sentía y al pasar las horas, sobre las 8 de la mañana empezaron a apretar y el tiempo a acortar, cada seis minutos.
Desperté a mi marido, con calma tanto para él como para mí y le dije que teníamos que irnos, yo estaba en ese momento tranquila, porque no me dolían mucho e intentaba controlar la situación, hice el desayuno, aunque sólo pude tomarme un café con leche, me vestí tranquilamente pero cada vez que me venía una contracción tenía que parar y respirar muy hondo.
A las diez de la mañana salimos de mi casa con todo preparado en el coche, maleta, carpeta con mi papeleo de embarazada y Plan de Parto, mi balón por si me hiciera falta en el hospital...Llegamos sobre las diez y poco y esperé en Urgencias a que me llamaran, me llamaron al ratito y me llevaron a monitores para hacerme un tacto y monitorizarme.
La matrona que me asignaron fue maravillosa, Cristina, pero no sé su apellido, jovencita, rubita con mechas y coleta pequeña en mitad de la cabeza, con voz muy suave y dulce, me lo explicaba todo muy bien. Antes de ponerme en monitores me hicieron un tacto vaginal, estaba la ginecóloga de turno pero también estudiantes en prácticas, esta vez fue la gine de turno la que me lo hizo y sólo estaba de dos centímetros, me hizo bastante daño y no me dio ánimos para nada, salí de esa sala y me monitorizaron. Entonces fue Cristina, la matrona, la que me lo puso todo y me estuvo vigilando. Tenía contracciones cada cinco minutos, yo sabía que ese día iba a parir, me lo decía el cuerpo pero al rato, la ginecóloga me dijo que no estaba para ingresar y que esperase fuera, en la sala de espera, que ahí estaba mi marido.
Me fui desolada a sentarme con mi marido, le expliqué lo que me dijeron y nos pusimos a esperar, yo no podía con mi alma, las contracciones apretaban y me venían cada tres minutos, no era normal estar ahí sin atención médica, me ponía de pie y cuando me venían me ponía a gritar y a respirar muy hondo, me sentaba y al parar me quedaba dormida, me venía, decía mi expresión de ese día que fue: "AAAAAAAAAAH", se iba, me dormía...a la media hora, cuarenta minutos más o menos me volvieron a llamar para valorarme de nuevo, el segundo tacto me lo hizo un chico en prácticas, no me gustó al principio pero me lo hizo todo genial, el trato, me lo explicó todo muy bien, me preguntaba cómo estaba, me hizo el tacto con muchísimo cuidado y se lo dije que no me dolió nada, me lo hizo con sumo cuidado y hasta me comentó que si me hacía daño se lo dijese, un cielo, vamos. Me comentó que estaba de tres centímetros y que había sentido la cabecita de mi pequeño, que hoy iba a parir (sí, yo lo sabía ya), que estuviera tranquila, iban a ingresarme.
¡Bien! Salí aliviada por la noticia a la sala de espera a decírselo a mi marido y a esperar que me trajeran la silla de ruedas, iban a trasladarme a planta para dilatar, porque aún estaba de muy poco, que no lo entendí, ¿por qué a planta? con todas las habitaciones llenas de mujeres con sus bebés y acompañantes y visitas y yo ahí muriéndome del dolor! no lo entendí y nadie, ni mi marido ni mi familia, y sé, porque lo escuché, que sólo hubo un parto por la mañana y fue cesárea y seguro que tenían las salas de dilatación vacías, y son eso, no? salas de dilatación, pues aún no entiendo porque me mandaron a planta a dilatar.
Bueno, pues en la habitación que me tocó estuve dos horas más o menos, dilatando y expresando mi grado de contracción con el AAAAAAAH!, en la cama de al lado la chica que dio a luz por cesárea hacía unas horas, con sus familiares y amigos, imaginad el panorama, toda la visita por allí y yo gritando...si es que.... Al rato, la matrona que había en esa planta me puso en monitores, estuve con ella una media hora-tres cuartos de hora más o menos y me explicó con mala gana que no estaba respirando bien y que lo hiciese así y asao...Ya sabía de sobra cómo debía respirar y mi grito de guerra cual era, muchas clases de yoga y gimnasia para embarazadas llevaba ya, y lo que más hacíamos en esas clases era cómo respirar y quitarnos el miedo y la vergüenza a expresar nuestro grito. No me hizo mucha gracia su trato, y me dio la sensación de que mis AAAAHS! no le gustaban mucho, pero me dio igual, estaba dilatando, jolín!.
Me dijo que aún estaba de poco, 3 cm. y que me volviese a la habitación, desconsolada, volví y esperé con mis gritos y mis ganas de parir ya. Al tiempo, no recuerdo si fue a las 3 de la tarde, más o menos, me dijeron que me bajaban a la sala de dilatación, ¡menos mal!, y allí estuve atendida de nuevo por Cristina, esa matrona jovencita encantadora y que más quisieran muchas y muchos ser como ella, qué bien me trató, con que cariño y atención, fue estupenda, recordar a esa enfermera en mis peores ratos me hace sonreír y pienso que gracias a ella fueron un poquito mejor y no tan amargos. Mi marido estaba allí pero el pobre no podía hacer mucho, me animaba, me daba cariño pero a la hora de la contracción no valía ninguna compañía, solo tu fuerza y esperar que pasara lo antes posible.
Cristina me hizo varios tactos y a la tarde, a esos de las 4 me dijo que ya estaba de 4 centímetros, me preguntó si quería la epidural, desde todo mi embarazo no quería pero ya en ese momento, con las contracciones tan fuertes que me venían, que aún estaba poco dilatada, que ya llevaba doce horas dilatando, que no había dormido nada, no podía más, estaba exhausta, así que acepté y me pusieron la epidural.
Fue la mejor opción para todo el dolor que sentía y las piernas las podía mover, no me sentía dormida ni nada, de cintura para abajo notaba que estaba ahí, se me cambió la cara y todo. Fue muy bueno. Me pusieron oxitocina y a las 7 de la tarde estaba totalmente dilatada, para mi gran alivio, me alegré un montón.
En esas horas de dilatación esperando el momento, no me gustó nada que me hicieran tantos tactos vaginales, ya no recuerdo cuántos, pero Cristina me hizo unos, otra enfermera otros, las ginecólogas otros muchos, por Diós! hace falta tantos?. Mi marido le comentó a la matrona que habíamos entregado Plan de Parto pero nadie nos hizo caso, teníamos que haber insistido? puede ser, pero sería el cansancio, las ganas de que se acabara ya, la no experiencia, el ser primeriza, no sé pero en ese Plan ponía exactamente eso, los menos tactos vaginales, mi posición para parir, nada de estudiantes en prácticas...y nada de lo que puse se cumplió.
Me hicieron cientos de tactos, me puse la epidural, me quedé acostada boca arriba para parir, no paraban de entrar y salir sanitarios, estudiantes...un caos...
Llegó la hora de parir y al principio me puse de lado, que era una postura que me gustaba, pero mis pujes no daban fruto, las matronas no paraban de decirme que empujara, lo hacía pero no descendía mi bebé, claro con la epidural, las ganas de empujar no las sentí. Yo hacía lo que me decían las matronas.
Después me colocaron boca arriba e hicieron unos tocamientos en mi barriga, y supe que iban a empujar a mi bebé. Vino la ginecóloga con otra en prácticas o interina, no sé, era rusa o polaca, y ya la matrona pasó a segundo plano, que no entiendo por qué, ya no pintaba nada, y se supone que es la que tiene que estar en todo momento a la hora de parir, pues se quedó como simple enfermera observando,me dio mucha pena. La gine se sentó enfrente de mí, cogió las tijeras, y mi marido nada más verlo le dijo que no queríamos episiotomía, nos tranquilizaron diciendo que iba a ser pequeña la incisión y confiamos en ello, me pegó el tajo, cogió la ventosa y la otra gine empujó fuerte mi panza hacia abajo, me entristeció mucho ver esa situación, me sentí impotente, no supe que hacer, sólo quería que acabase todo ya y tener a mi crío en mis brazos. A los segundos vi como la ginecóloga polaca o rusa estaba con las manos dentro de mí y fue sacando a Carlitos, el pobre nació con apretones desde mi panza por un médico y con ventosa por abajo, no hizo su trabajito, que era descender por sí solo y con mi ayuda, esto es lo que más me entristece de ese día, cómo nació mi hijo, me culpo por no haber estado en mi lugar y decir claramente lo que quería, haber sido más protagonista de mi parto, no haber sido tan intervenida médicamente, me culpo por no haber tenido más fuerza para hablar y decir lo que quería y que me respetasen, me culpo por "haberme dejado hacer".
Me pusieron a mi hijo inmediatamente encima mio, piel con piel, algo bueno después de todo y allí estuvo hasta la subida a planta, no me lo quité ni un segundo. Le dí muchos besos y no le quité ojo, mientras, la gine me cosió, al final, me hizo episiotomía de tercer grado, ¡toma ya!, y se me desgarró el ano de tanto empujar, cosa normal imagino, pero no de tercer grado el tajo que me metió, esto me asustó mucho y no fue para menos, el post parto sólo yo sé lo que he pasado y cómo.
Pues nada, hasta aquí mi experiencia, nada grata como leéis, el post parto en otro momento os lo cuento.
Gracias por leerme. Os dejo foto de cuando llegué a mi habitación con mi niño.
viernes, 3 de abril de 2015
Semana de embarazo 39...Esto se acaba...
Hola, a todas!!!!!
Como véis en el título ya estoy en las 39 semanas de embarazo, es decir, queda una para las 40 y a partir de la 37 es cuando el parto puede ocurrir en cualquier momento, la verdad es que lo espero día si, día también, lo tengo todo listo, sólo me falta unas cosillas para mi neceser, como puede ser el cepillo de dientes. Ya lo pondré todo cuando Carlitos me avise, y así se llama mi hijo, Carlos, como su padre y su abuelo, y no lo he elegido sólo por eso, es que Carlos es un nombre precioso, elegante y con fuerza.
Bueno, antes de empezar con todo lo que siento, tengo y padezco con mi embarazo, os voy a poner los tres libros que he leído estos 9 meses, me han venido ideales para despertar, aprender y mejorar mi estado de embarazo, para el día del parto, para después y en la crianza de mi bebé.
1- "Un regalo para toda la vida", de Carlos González.
2- "Los secretos de un parto feliz", de Marta Espar.
3- "Tú eres la mejor madre del mundo", de José María Paricio.
Pues chicas, sinceramente, son unos libros estupendos y llenos de sabiduría para una mujer embarazada y para una madre. Os lo recomiendo 100%. Antes, durante, después del embarazo o cuando queráis leerlos.
Ahora, os cuento como voy con mi embarazo...
Y esas dos fotos que me eché el otro día con mucha ilusión!!!! Cuando pase el tiempo las recordaré con mucha alegría y melancolía...he llevado a mi bebé casi un año dentro de mí, eso nunca se olvida.
Emocionalmente, estoy bien, calmada, alegre, a veces, otras, triste o más bien agotada (físicamente, que al final te ataca psicológicamente), con ganas de que acabe esto ya, porque no puedo más y por tener ya a mi hijo conmigo y por otra parte también apenada de que acabe porque aún con todo el malestar físico, el embarazo es precioso, único, irrepetible e inolvidable.
Físicamente...puffffffff...voy a empezar y no sé si voy a terminar...Bueno, pues en diciembre empecé con el dolor de ciática, y los ardores y acidez los he tenido todo el embarazo, el acidez, la verdad ha sido un malestar muy fuerte porque ha sido y es todos los días, comiera o bebiera lo que fuera y en las hora de ayuno...en todo momento ha estado ahí, en este último mes no lo he tenido todos los días pero cuando me ha dado...no me ha dejado ni dormir, teniéndome que levantar y sentarme en el sofá hasta que me caía de sueño. La ciática el sentarme, el levantarme, moverme, limpiar, barrer, el acostarme, el moverme de lado durmiendo...es muy doloroso. Son como pinchazos fuertes y agudos en el lumbar y en la parte de atrás de las piernas.
En el tercer trimestre, las horas de sueño han ido disminuyendo, han habido días que he dormido dos-tres horas y hasta ninguna, dando vueltas en la cama hasta que no he podido más y he tenido que levantarme para irme de nuevo al sofá y me he puesto a leer. Tengo que ponerme un cojín entre las piernas, porque entre el sudor y el dolor no puedo descansar con las piernas juntas. Duermo de lado, boca arriba rara vez pero cuando me pongo tengo que cambiarme enseguida de postura porque la vejiga se resiente...
Esto es otro tema, llevo fatal el ir a orinar, orino cada dos por tres, y no exagero, a veces en una hora, dos veces, no aguanto nada, y por las noches hasta he llegado a levantarme 5 veces para ir al aseo, pienso que puedo tener un problema de incontinencia, no sé, mi vejiga y suelo pélvico están flojísimos, este es un tema que también me preocupa bastante, después de dar a luz me toca entrenar esto seriamente.
Los pies y los tobillos, parecen patas de elefante, no parecen mis pies, mis pies, la verdad, no son de gran belleza pero es que ahora, con el hinchazón, no hay quien los mire. Me canso muy rápido al andar y el estar de pie rato. Los pies me duelen horrores cuando estoy de pie tiempo y no me caben los zapatos...
Y ya para rematar...os cuento...me ha salido ahoraaaaaa, PUBALGIA, y no porque sea futbolista, todo es por mi embarazo!!! No os podéis imaginar lo que duele, duele el pubis, de ahí su nombre, las ingles y la parte lumbar de la espalda, y yo tengo todo eso, pues lo dicho, duele un montón, hace unas noches no dormí por esto, del dolor que tenía en el pubis, fuerte, intenso y continuo, y no te puedes tomar nada!!!! Sólo paracetamol y encima de 650mg, no me hizo nada de efecto, muy mal, lo estoy pasando muy mal con esto, llevaba varios días sintiendo algo raro en esa zona, me dolía a veces pero poco y un día explotó y no veáis como apretó, es malísimo, no le sale a todas las embarazadas pero claro, yo tenía que ser una de ellas, como no me ha dado ni angustias ni diabetes gestacional, el castigo es este...ayyyyyyyyyy!!!!
Claro, por todo esto tengo muchas ganas de que acabe ya, de parir y de que se me quite todo este malestar. Pero no todo es malo, ya lo dije al principio, esta etapa es preciosa en una mujer y os tengo que decir que me ha beneficiado en una cosa de mi físico...MI PELOOOOOOO!!!! Antes se me caía muchísimo y casi no tenía brillo, ahora, con los complejos vitamínicos que tomo para mi bebé y para mí, mi pelo es más abundante, brillante y no se cae nada, antes de quedarme embarazada, se me caían mechones enteros de pelo, ahora casi ninguno al día, es increíble. Ojalá me dure esto después del embarazo, que mi pelo esté tan sano y bonito.
A parte de todo lo contado, sólo deseo que todo salga bien, que mi bebé nazca sanito y fuerte, que no le pasa nada malo, que no padezca ninguna enfermedad y que sea el niño más feliz del mundo. Y para mí, que el día del parto sea todo sencillo y no se complique nada, que sea un parto normal, fisiológico y natural y que pueda aguantar todo eso y más!!!! Si han podido todas las mujeres del mundo ¿no voy a poder yo?.
Os iré contando más, si puedo y no se adelanta Carlitos, de cómo voy y cómo avanza mi etapa que ya va terminando.
Un abrazo a todas.
Como véis en el título ya estoy en las 39 semanas de embarazo, es decir, queda una para las 40 y a partir de la 37 es cuando el parto puede ocurrir en cualquier momento, la verdad es que lo espero día si, día también, lo tengo todo listo, sólo me falta unas cosillas para mi neceser, como puede ser el cepillo de dientes. Ya lo pondré todo cuando Carlitos me avise, y así se llama mi hijo, Carlos, como su padre y su abuelo, y no lo he elegido sólo por eso, es que Carlos es un nombre precioso, elegante y con fuerza.
Bueno, antes de empezar con todo lo que siento, tengo y padezco con mi embarazo, os voy a poner los tres libros que he leído estos 9 meses, me han venido ideales para despertar, aprender y mejorar mi estado de embarazo, para el día del parto, para después y en la crianza de mi bebé.
1- "Un regalo para toda la vida", de Carlos González.
2- "Los secretos de un parto feliz", de Marta Espar.
3- "Tú eres la mejor madre del mundo", de José María Paricio.
Pues chicas, sinceramente, son unos libros estupendos y llenos de sabiduría para una mujer embarazada y para una madre. Os lo recomiendo 100%. Antes, durante, después del embarazo o cuando queráis leerlos.
Ahora, os cuento como voy con mi embarazo...
Y esas dos fotos que me eché el otro día con mucha ilusión!!!! Cuando pase el tiempo las recordaré con mucha alegría y melancolía...he llevado a mi bebé casi un año dentro de mí, eso nunca se olvida.
Emocionalmente, estoy bien, calmada, alegre, a veces, otras, triste o más bien agotada (físicamente, que al final te ataca psicológicamente), con ganas de que acabe esto ya, porque no puedo más y por tener ya a mi hijo conmigo y por otra parte también apenada de que acabe porque aún con todo el malestar físico, el embarazo es precioso, único, irrepetible e inolvidable.
Físicamente...puffffffff...voy a empezar y no sé si voy a terminar...Bueno, pues en diciembre empecé con el dolor de ciática, y los ardores y acidez los he tenido todo el embarazo, el acidez, la verdad ha sido un malestar muy fuerte porque ha sido y es todos los días, comiera o bebiera lo que fuera y en las hora de ayuno...en todo momento ha estado ahí, en este último mes no lo he tenido todos los días pero cuando me ha dado...no me ha dejado ni dormir, teniéndome que levantar y sentarme en el sofá hasta que me caía de sueño. La ciática el sentarme, el levantarme, moverme, limpiar, barrer, el acostarme, el moverme de lado durmiendo...es muy doloroso. Son como pinchazos fuertes y agudos en el lumbar y en la parte de atrás de las piernas.
En el tercer trimestre, las horas de sueño han ido disminuyendo, han habido días que he dormido dos-tres horas y hasta ninguna, dando vueltas en la cama hasta que no he podido más y he tenido que levantarme para irme de nuevo al sofá y me he puesto a leer. Tengo que ponerme un cojín entre las piernas, porque entre el sudor y el dolor no puedo descansar con las piernas juntas. Duermo de lado, boca arriba rara vez pero cuando me pongo tengo que cambiarme enseguida de postura porque la vejiga se resiente...
Esto es otro tema, llevo fatal el ir a orinar, orino cada dos por tres, y no exagero, a veces en una hora, dos veces, no aguanto nada, y por las noches hasta he llegado a levantarme 5 veces para ir al aseo, pienso que puedo tener un problema de incontinencia, no sé, mi vejiga y suelo pélvico están flojísimos, este es un tema que también me preocupa bastante, después de dar a luz me toca entrenar esto seriamente.
Los pies y los tobillos, parecen patas de elefante, no parecen mis pies, mis pies, la verdad, no son de gran belleza pero es que ahora, con el hinchazón, no hay quien los mire. Me canso muy rápido al andar y el estar de pie rato. Los pies me duelen horrores cuando estoy de pie tiempo y no me caben los zapatos...
Y ya para rematar...os cuento...me ha salido ahoraaaaaa, PUBALGIA, y no porque sea futbolista, todo es por mi embarazo!!! No os podéis imaginar lo que duele, duele el pubis, de ahí su nombre, las ingles y la parte lumbar de la espalda, y yo tengo todo eso, pues lo dicho, duele un montón, hace unas noches no dormí por esto, del dolor que tenía en el pubis, fuerte, intenso y continuo, y no te puedes tomar nada!!!! Sólo paracetamol y encima de 650mg, no me hizo nada de efecto, muy mal, lo estoy pasando muy mal con esto, llevaba varios días sintiendo algo raro en esa zona, me dolía a veces pero poco y un día explotó y no veáis como apretó, es malísimo, no le sale a todas las embarazadas pero claro, yo tenía que ser una de ellas, como no me ha dado ni angustias ni diabetes gestacional, el castigo es este...ayyyyyyyyyy!!!!
Claro, por todo esto tengo muchas ganas de que acabe ya, de parir y de que se me quite todo este malestar. Pero no todo es malo, ya lo dije al principio, esta etapa es preciosa en una mujer y os tengo que decir que me ha beneficiado en una cosa de mi físico...MI PELOOOOOOO!!!! Antes se me caía muchísimo y casi no tenía brillo, ahora, con los complejos vitamínicos que tomo para mi bebé y para mí, mi pelo es más abundante, brillante y no se cae nada, antes de quedarme embarazada, se me caían mechones enteros de pelo, ahora casi ninguno al día, es increíble. Ojalá me dure esto después del embarazo, que mi pelo esté tan sano y bonito.
A parte de todo lo contado, sólo deseo que todo salga bien, que mi bebé nazca sanito y fuerte, que no le pasa nada malo, que no padezca ninguna enfermedad y que sea el niño más feliz del mundo. Y para mí, que el día del parto sea todo sencillo y no se complique nada, que sea un parto normal, fisiológico y natural y que pueda aguantar todo eso y más!!!! Si han podido todas las mujeres del mundo ¿no voy a poder yo?.
Os iré contando más, si puedo y no se adelanta Carlitos, de cómo voy y cómo avanza mi etapa que ya va terminando.
Un abrazo a todas.
viernes, 30 de enero de 2015
Semana 29 de embarazo...
Hola de nuevo, chicas.
Como leéis en el título ya voy por las 29 semanas de embarazo. No me lo creo...7 meses ya, en nada me voy al hospital!!!!
Madre Mía...cómo pasa el tiempo y como evoluciona mi cuerpo, mi mente y mi bebé. Estoy tan ilusionada...con muchas ganas de tenerlo entre mis brazos y no parar de darle besos.
Bueno, os explico cómo voy con el Yoga, que desde que os dije que lo haría, casi ha pasado un mes. La gimnasia para embarazadas también va genial, me gusta mucho, más que físico es mental, es una actividad en grupo que te ayuda a salir de la rutina de casa o del trabajo para quien lo tenga, y entre la profe y nosotras se crea un ambiente muy agradable, las embarazadas son un encanto, estamos en una etapa muy tierna, creo.
El Yoga igual, va muy bien, me viene estupendo para mi espalda y mente, sales relajada y estirada, con la ciática que me ha salido ahora con el embarazo, no veas, estas clases las agradezco un montón, lo que hacemos básicamente es estirar la espalda y el cuello, poco más, muchas respiraciones profundas y al igual que en la gimnasia, sales con la sensación de que no estás sola, de que hay muchas mujeres en la misma situación que tú, con otras dolencias o preocupaciones y al juntarnos podemos hablar y expresar todo lo que llevamos dentro.
Mi progresión va de la siguiente manera:
PESO: 63 kg (Ups).
BARRIGA: 100 cm.
Ha crecido todo mucho, verdad?. Bueno, a ver cómo siguen estos dos meses que me quedan, lo único que quiero es no engordar mucho más pero al paso que voy...no me extraña que llegue a los 20 kg de aumento...
Os pongo la foto delatadora...mi panza.
Gracias por leerme, si tenéis alguna pregunta, escribidme, encantada estaré de responderos. Os dejo el enlace de la web del centro donde voy a hacer las clases, el que os dejé no está bien puesto, ahí va:
http://www.centrohebamme.com/
Como leéis en el título ya voy por las 29 semanas de embarazo. No me lo creo...7 meses ya, en nada me voy al hospital!!!!
Madre Mía...cómo pasa el tiempo y como evoluciona mi cuerpo, mi mente y mi bebé. Estoy tan ilusionada...con muchas ganas de tenerlo entre mis brazos y no parar de darle besos.
Bueno, os explico cómo voy con el Yoga, que desde que os dije que lo haría, casi ha pasado un mes. La gimnasia para embarazadas también va genial, me gusta mucho, más que físico es mental, es una actividad en grupo que te ayuda a salir de la rutina de casa o del trabajo para quien lo tenga, y entre la profe y nosotras se crea un ambiente muy agradable, las embarazadas son un encanto, estamos en una etapa muy tierna, creo.
El Yoga igual, va muy bien, me viene estupendo para mi espalda y mente, sales relajada y estirada, con la ciática que me ha salido ahora con el embarazo, no veas, estas clases las agradezco un montón, lo que hacemos básicamente es estirar la espalda y el cuello, poco más, muchas respiraciones profundas y al igual que en la gimnasia, sales con la sensación de que no estás sola, de que hay muchas mujeres en la misma situación que tú, con otras dolencias o preocupaciones y al juntarnos podemos hablar y expresar todo lo que llevamos dentro.
Mi progresión va de la siguiente manera:
PESO: 63 kg (Ups).
BARRIGA: 100 cm.
Ha crecido todo mucho, verdad?. Bueno, a ver cómo siguen estos dos meses que me quedan, lo único que quiero es no engordar mucho más pero al paso que voy...no me extraña que llegue a los 20 kg de aumento...
Os pongo la foto delatadora...mi panza.
Gracias por leerme, si tenéis alguna pregunta, escribidme, encantada estaré de responderos. Os dejo el enlace de la web del centro donde voy a hacer las clases, el que os dejé no está bien puesto, ahí va:
http://www.centrohebamme.com/
Mi comprita de Rebajas...
Hola, a todas.
Hoy os dejo dos posts. Uno, con mi última compra de Rebajas y otro con la progresión en mi embarazo.
Empiezo con la comprita de Rebajas...
Son preciosos!!! costaban 30€ y en Rebajas, la mitad, por 15€ me los llevé. Son de Blanco, tienda que me encanta desde hace 10 años ya. Cada vez que puedo compro allí.
Espero os gusten también a vosotras tanto como a mí.
Un abrazo.
Hoy os dejo dos posts. Uno, con mi última compra de Rebajas y otro con la progresión en mi embarazo.
Empiezo con la comprita de Rebajas...
Son preciosos!!! costaban 30€ y en Rebajas, la mitad, por 15€ me los llevé. Son de Blanco, tienda que me encanta desde hace 10 años ya. Cada vez que puedo compro allí.
Espero os gusten también a vosotras tanto como a mí.
Un abrazo.
viernes, 2 de enero de 2015
Progreso embarazo...
Hola, a todas.
Feliz 2015. Espero que nos guarde cantidad de cosas especiales este año. Yo ya tengo la más especial desde el 2013 que es a mi encantador marido y la otra está en mi barriguita...si todo va bien, en abril tendré a mi hijito en mis brazos. Estoy ilusionadísima, encantadísima y súper feliz.
Bueno, os dije la semana pasada que os informaría de mi inicio en la gimnasia para embarazadas en Cartagena, pues bien, fue estupendo, voy al centro de Fisioterapia y mujeres embarazadas HEBAMME, se dedican a eso exactamente, a tratar con la mujer embarazada, asesoramiento, tratamiento, gimnasia, yoga, cuidados... después del embarazo, con tus hijos, puedes llevarte al bebé allí contigo y hacer ejercicio, está genial, lo que toda mujer quiere, vamos.
Hicimos una horita de mantenimiento, una gimnasia suave pero bien hecha, sales relajada y a la misma vez notando que has trabajado. Seguiré yendo, lo lunes a gimnasia y los miércoles a yoga. Os iré contando cómo va el yoga, lo empiezo la semana que viene.
Me vino muy bien salir, hacer ejercicio, que hacía tiempo que no practicaba y estar con otras mujeres embarazadas, el ambiente es perfecto, me viene genial despejarme de esta manera.
El embarazo lo llevo genial, estoy de casi 6 meses ya, siento a mi niño más fuerte y lo que noto también es que duerme muchísimo, porque lo noto pero poco tiempo al día, pero cuando lo noto, lo noto, fuerte y rápido.
Ahí van mis medidas:
PESO: 61 kg.
BARRIGA: 90 cm.
La barriga por ahora no cambia, el peso sí, un kg más. Bueno...a ver cómo avanza estos meses.
Os dejo el enlace del centro al que voy por si queréis echarle un vistazo.
http://www.centrohebamme.com/
Gracias por leerme.
Feliz 2015. Espero que nos guarde cantidad de cosas especiales este año. Yo ya tengo la más especial desde el 2013 que es a mi encantador marido y la otra está en mi barriguita...si todo va bien, en abril tendré a mi hijito en mis brazos. Estoy ilusionadísima, encantadísima y súper feliz.
Bueno, os dije la semana pasada que os informaría de mi inicio en la gimnasia para embarazadas en Cartagena, pues bien, fue estupendo, voy al centro de Fisioterapia y mujeres embarazadas HEBAMME, se dedican a eso exactamente, a tratar con la mujer embarazada, asesoramiento, tratamiento, gimnasia, yoga, cuidados... después del embarazo, con tus hijos, puedes llevarte al bebé allí contigo y hacer ejercicio, está genial, lo que toda mujer quiere, vamos.
Hicimos una horita de mantenimiento, una gimnasia suave pero bien hecha, sales relajada y a la misma vez notando que has trabajado. Seguiré yendo, lo lunes a gimnasia y los miércoles a yoga. Os iré contando cómo va el yoga, lo empiezo la semana que viene.
Me vino muy bien salir, hacer ejercicio, que hacía tiempo que no practicaba y estar con otras mujeres embarazadas, el ambiente es perfecto, me viene genial despejarme de esta manera.
El embarazo lo llevo genial, estoy de casi 6 meses ya, siento a mi niño más fuerte y lo que noto también es que duerme muchísimo, porque lo noto pero poco tiempo al día, pero cuando lo noto, lo noto, fuerte y rápido.
Ahí van mis medidas:
PESO: 61 kg.
BARRIGA: 90 cm.
La barriga por ahora no cambia, el peso sí, un kg más. Bueno...a ver cómo avanza estos meses.
Os dejo el enlace del centro al que voy por si queréis echarle un vistazo.
http://www.centrohebamme.com/
Gracias por leerme.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)






