Hola, a todas,
No sé cuándo publicaré este post, pues es bastante largo de contar. Mi post-parto fue, largo, duro, doloroso, triste y agotador. Después de siete meses, me decido a escribir y publicar mi puerperio.
Al hacerme todo lo que me hicieron, episiotomía de tercer grado y ponerse encima mía empujando a mi bebé para que saliera pues lógicamente no estuve lista para irme a casa a las 24/48 horas como todo el mundo. Estuve cuatro días larguísimos ingresada.
No podía moverme de la cama, el ponerme de lado que a lo mejor para algunas era facilísimo, para mí era un horror, y no digamos sentada en la cama, me salieron costras ensangrentadas en los codos de arrastrarme con los brazos para incorporarme. No tenía fuerza ni tono muscular en el suelo pélvico, sólo sentía dolor y como si todas mis entrañas fueran a salir por ahí. Todo lo que hiciera por mínimo que fuera, iba directamente a esos músculos, reir no podía, moverme menos, estar de pie imposible...Muy mal, fue horrible, débil, dolorida, rota, así me sentí desde el día 1 que nació mi hijo hasta el mes y poco.
Compartí habitación con una chica a la que le habían hecho cesárea, pues las dos estábamos igual, sin poder movernos de la cama, y duramos lo mismo en el hospital, ella con dolor abdominal y yo vaginal, jolín!.
Y a esto súmale el dolor de ovarios y útero más el de pecho y pezones por darle lactancia materna a mi hijo, los pezones me los destrozó porque no encontré la posición idónea para él y cada vez que le daba pecho, mi útero volvía a su sitio, pero ese dolor fue lo de menos, tengo reglas muy dolorosas y estoy acostumbrada, fue el dolor de pezones lo que a mí me partió, tuve unas grietas enormes hasta hace bien poco.
La matrona que había en planta, fue muy amable y buena pero no me encontró la posición del niño y yo primeriza pues imaginaos, yo hacía todo lo que me decía pero no sabía que había más posiciones aún habiéndome leído Un Regalo para Toda la Vida, de Carlos González, me ponía el niño como me decía esta mujer y posiciones cómodas para mí pero mi niño no se enganchaba, pasaba horas enteras con el niño intentando que se enganchase, hasta que al final en más de una ocasión tuve que darle bibe o jeringa llena de leche de fórmula. Cuando el niño dormía me ponía el sacaleches eléctrico, más dolor para mis pechos... Bueno, qué deciros, un desastre y para rematar una auxiliar por preguntarle una duda sobre lactancia me cogió los pezones y me los apretó hasta que salieron gotas de leche, morí de dolor, sí como leéis, me cogió los pezones con sus dedos, a saber si estaban lavadas o no esas manos. Pues ya para qué más, eso hizo que mis pezones, más las grietas que ya llevaba, no se recuperasen hasta pasar un mes y medio.
Los cuatro días que pasé allí fueron así, sin poder levantarme de la cama, sólo lo hacía en casos obligatorios para ir al aseo, dos o tres al día nada más, e intentar dar el pecho al niño, se enganchó por fin al tercer día, que lo noté al instante, me hizo daño, estuvo un buen rato en el pecho y al soltar llevaba cositas blancas en la boca, pero claro, sólo pudo engancharse del pecho derecho, el izquierdo fue imposible y estuve una semana entera para que también tomara del izquierdo, casi me explota ese pecho.
Cuando me fui a casa sólo pensaba en el bienestar de mi hijo, así que sin poder, me puse manos a la obra e intenté mantener medio limpia la casa, y ordenada, no quería polvo ni suciedad para él. Medio dejé la casa decente, ya os digo, sin poder porque moverme era un dolor enorme, pero lo hice. Mi marido hizo lo que pudo pero quien llevaba y lleva las riendas de la casa soy yo. Eso sí, con esta experiencia, os digo que para mi segundo embarazo, cuando tenga mi bebé, estaré 15 días sólo dedicadas a mí y al bebé, no voy a hacer nada, que me ayuden a mí que bastante mal se pasa los primeros días, todo esto me pasa por ser primeriza pero no pasará más.
A los días de estar en casa me compró mi marido un flotador, era imposible sentarme normal, era horroroso, la episiotomía es lo peor que le pueden hacer a una mujer. Esta herida se me curó al mes y medio, utilicé un gel buenísimo que me recomendó mi gine, Epixelle, con caléndula, muy natural, me ayudó bastante, me refrescaba mucho y sentía total higiene pero entre la cuarentena, las compresas, la humedad, necesité un mes y medio para sentir comodidad.
Y el suelo pélvico iba acompañado, flojísimo el primer mes post parto, estornudar, reir, hacer algún esfuerzo...cualquier cosa notaba como que no tenía base en mi zona íntima, tenía incluso alguna pérdida de orina de vez en cuando y los gases salían igual sin control. Menos mal que el tiempo hizo que todo volviera a su sitio.
Con esto no quiero poner este post como si fuera una queja, sólo informo como pasé el post parto, y cuento mi situación después de dar a luz, por si sirve de algo a alguien. El post parto y la crianza de un hijo no es tan bonito como parece, se sufre mucho y más cuando no tienes experiencia. Se junta todo, el dolor físico por las heridas, la lactancia mal iniciada y el cansancio.
Dormir? no supe que era dormir hasta que mi hijo cumplió los cinco meses más o menos. Los primeros 15 días del niño fueron bien pero claro cada dos horas se despertaba para comer, para mí eso fue durísimo, yo soy muy dormilona y despertarme cada dos horas fue...muy difícil, después de eso estuvimos con el cólico del lactante hasta los cuatro meses más o menos, después le vino una crisis de sueño, es decir, quería dormir pero no podía o necesitaba ayuda para ello hasta que a los cinco meses empezó a cambiar y ahora duerme genial por la noche, duerme profundamente y cada dos-tres horas se despierta para comer, come durmiendo y así hasta las once-doce de la mañana, acostándonos sobre las once-doce de la noche, unas doce horas más o menos duerme.
El tema de dormir por la noche fue muy complicado, pero esto lo explicaré en otro post con el cólico del lactante y demás.
Y por último decir que, el primer mes de mi hijo fue muy duro para mí, que me invadió una sensación de tristeza y cansancio, no sé si tuve depresión post-parto o no. Lo que sé es que no tenía ganas de nada, de hacer nada, sólo cuidar a mi hijo, dedicarme a él, hacerlo bien, alimentarlo con lactancia materna exclusiva y que descansara correctamente. No quería salir, no quería arreglarme, no quería hacer ninguna actividad de ocio, sólo estar en casa, recuerdo que un día yo sola quise salir a cenar con mi marido y mi hijo, arreglarme, maquillarme y ponerme tacones, fue cuando exactamente mi bebé cumplió un mes. Os pondré la foto de ese día cuando la encuentre... Antes de eso no quería saber nada de tiempo libre. Ni de cuidarme.
Bueno, más o menos resumidamente os he escrito mi experiencia despuès del parto. Seguro me dejo miles de cosas sin poner, en el post del cólico del lactante os detallaré más.
A parte de todo lo mal que lo pasé, no dejé ni un segundo de amar a mi hijo, es más, cada día lo quiero más, me las hizo pasar canutas, jajaja, pero aún así sacas lo mejor de tí, tu paciencia más profunda de ti misma y descubres parte que desconocías, ser MADRE al 100% en estado puro, las 24 horas del día, sin excepción. La paciencia no ha sido mi mayor virtud nunca pero con mi hijo cada día me supero, ahora soy màs paciente que cuando no era mami.
Bueno, por hoy se acabó, espero escribir pronto porque dedicarme a mi blog me encanta!!!!
Preguntadme lo que queráis, encantada estaré de responderos a todo.
Un abrazo!!!!