jueves, 1 de octubre de 2015

Mi niño no me come, de Carlos González.

Hola, a todas,

Hoy vuelvo al blog para daros mi opinión sobre este libro que terminé de leer ayer y escribiros lo más relevante a mi parecer.



Primero deciros que es otra revelación más, C.González es humilde y franco en su escritura y opinión y a mí me encanta, ya me he leído tres libros de él y la verdad es que son imprescindibles para una madre inquieta como yo. Gracias a él, tengo criterio propio para decidir qué, cómo y cuando debo o tengo que dar a mi hijo, hablando de lactancia, comida complementaria o a la hora de dormir.

En el libro te habla de la importancia de la lactancia materna, al igual que en "Un regalo para toda la vida", diferencias entre las ganancias de peso de niños tomando lactancia materna y artificial, consecuencias y ventajas de tomar una u otra, esto me dejó perpleja:

- La lactancia artificial produce un ritmo de crecimiento que no coincide con los de pecho.
- Estudios demuestran que los niños que han mamado menos de seis meses sufren más sobrepeso y obesidad a los cuatro y seis años.
- Muchos pediatras españoles aún utilizan una tabla de crecimiento y peso antigua, no la actualizada de la OMS del 2006 que ya muchos países usan.
- No todos los niños crecen al mismo ritmo.
- Nuestro bebé y niño cuando crezca sabe lo que necesita. En la lactancia materna cambia la composición de la leche según hora de día y cuando es mayor, comerá de sólido lo que necesite y le pida su organismo.
- Cuanto más alarguemos la lactancia materna estaremos evitando alergias futuras en nuestro bebé como la celiaquía.
- No pasa nada si a nuestro bebé no le apetece comer papillas o sólidos a partir del sexto mes, este dato es orientativo, si empieza a comer comida complementaria a los ocho meses, pues está bien también. No obliguemos a nuestros hijos a comer y con la LM (lactancia materna) siempre estarán alimentados.
- Tampoco ocurriría nada si nuestro hijo se alimentara de LM exclusiva el primer año. Seguro sabríamos que estaría bien nutrido.
- El pecho a demanda, olvidad los horarios e imponer horas el niños como muchos pediatras (anticuados) están empeñados en imponernos, nuestro hijo que tome teta cuando le apetezca y punto.

El método Baby Led Weaning es el mejor después del pecho, se ha visto que los niños con LM comen mejor con este método ya que ven a la madre comer y quieren lo que ella come, además así aprenden a comer más adecuadamente y evitar el ahogo por trozos, que si se acostumbran a comer papillas.

Históricamente, en pediatría, a principios del s.XX se introducía la papilla a los 12 meses, sólo se recomendaba pecho, hoy en día se está volviendo a esto, a los 14 meses, se introducía el huevo, a los 19 meses legumbres y galletas y a los 21 meses se suprimía el pecho. A los tres años y medio la fruta, a los cuatro la verdura, cómo ha cambiado esto!!! Ahora queremos que nuestro pequeño coma fruta a los seis meses y a veces antes! es una barbaridad! Por eso, en aquellos años los niños sí comían, ya estaban preparados, sus estomaguitos ya podían aceptar tales alimentos, y a esa edad tenían ganas de comer sólido. A un bebé de seis meses es imposible, sólo quiere su leche, que es lo más normal del mundo.

A mitad de los años 40 se adelanta la papilla a los diez meses. Pero estos cambios de rutinas de papillas e introducción de alimentos fue por el hecho de introducir el biberón de leche artificial, en 1906 ya algunos niños empezaron a tomarlo y las consecuencias fueron desastrosas, mucha proteína lleva la leche de vaca y los niños eran incapaces de metabolizarla, de ahí a los horarios de las tomas, he aquí la cuestión de que hoy día muchas personas, incluidas madres, abuelas, vecinas, pediatras y enfermeras aún sigan la filosofía de las horas y las tomas. Los expertos de aquellos años tomaron la norma de horarios para bibe también para el pecho, aquí está el error.

En los años 30 los bebés tomaban leche artificial reducida de proteínas pero también se redujeron las vitaminas por eso necesitaban otros alimentos, como la fruta, la verdura y el hígado, para evitar el escorbuto, por desgracias, los pediatras tomaron estas referencias también con los de pecho, que no necesitaban nada de esto, porque iban bien nutridos.

En los años 70 se mejoró la leche artificial para que los niños no sufrieran escorbuto, raquitismo o anemia. Y se apreció los posibles peligros de introducir papillas precozmente, por eso se recomendaba a partir de los 3-4 meses.

Por lo tanto, esto es un proceso lento pero que creo mejorará y volveremos a las costumbres de antes ya que es lo mejor para la salud de nuestros hijos.

En conclusión, este libro te abre los ojos, ves que tú tienes el alimento más rico y adecuado para tu bebé y que él lo tomará hasta que quiera, que no hay otra cosa mejor y nada lo puede sustituir, ni la mejor leche de farmacia. Y que la introducción de sólidos se hará cuando tu hijo esté listo, más tarde, más temprano, RESPETANDO SIEMPRE LO QUE ÉL QUIERA Y SU RITMO DE MADURACIÓN.

Espero os haya gustado mi forma de ver este fantástico libro. Que por supuesto recomiendo.

Un abrazo.